
La pila de combustible de metanol directo (DMFC) debe sus características singulares a la alta densidad energética, al fácil almacenamiento del combustible líquido, a su baja temperatura de funcionamiento y a la estructura simplificada del sistema.
Principio de funcionamiento de la pila de combustible de metanol directo (DMFC):
El diseño de una DMFC se parece mucho al de una batería. Tiene dos electrodos separados por una membrana: ánodo y cátodo. Al combinarse con oxígeno, la pila convierte el combustible (metanol) en energía, de ahí su nombre. Los únicos subproductos de esta reacción química son corriente continua, calor, agua y trazas de dióxido de carbono.
¿Cómo genera energía la pila de combustible de metanol directo?
La reacción electroquímica de metanol y agua tiene lugar en el ánodo (el metanol se oxida) y forma dióxido de carbono, protones y electrones.
Los protones generados en el ánodo migran al cátodo a través del electrolito polimérico, donde reaccionan con el oxígeno formando agua.
Los electrones generados en el ánodo transportan el cambio de energía libre de la reacción química y circulan por el circuito externo, donde se utilizan para generar electricidad.
Como todas las pilas de combustible, las de metanol directo no tienen piezas móviles. Por eso no solo funcionan con menos ruido que los motores de combustión o las turbinas de gas, sino que sufren un desgaste mecánico mínimo. Sus bajos requisitos de mantenimiento reducen las paradas y, con ello, los costes de operación a largo plazo.
Más información sobre la tecnología de pila de combustible de metanol directo:
https://en.wikipedia.org/wiki/Direct_methanol_fuel_cell