La cobertura de la videovigilancia aislada de la red depende sobre todo de la autonomía energética. Está claro que las baterías de almacenamiento convencionales no pueden garantizar un suministro ininterrumpido 24/7, y la alimentación solar es incontrolable e inestable, muy afectada por el clima y el entorno.

La videovigilancia aislada suele plantear estas exigencias:
- Funcionamiento ininterrumpido 24/7 con gran autonomía;
- Una fuente de alimentación de tamaño reducido;
- Que el funcionamiento no genere ruido ni afecte al ecosistema.
Estas demandas las cubren las pilas de combustible de metanol directo. Además, el daño al medio ambiente por una fuga de metanol es insignificante.
Solo con la combinación de pilas de combustible de metanol directo la videovigilancia aislada desarrolla todo su valor.

