Energía para camping

El camping se ha convertido en una nueva forma de vivir la naturaleza. Cada vez más personas se animan a probarlo y a tener un contacto más directo y cercano con el entorno. A medida que la experiencia se profundiza e innova, aumentan las exigencias sobre el equipamiento y sus funciones, y una cuestión clave que surge es el suministro eléctrico.

En el mercado existen fuentes de alimentación portátiles de pequeña capacidad (menos de 3 kWh), que cubren la carga diaria de varios teléfonos y portátiles o el uso breve de un aparato de potencia media. Sin embargo, al mejorar la experiencia de camping se llevan cada vez más aparatos: drones, cafeteras, calentadores de agua, neveras, ventiladores, altavoces de exterior, etc. Confiar solo en una batería de litio a bordo o en el generador del vehículo queda muy lejos de cubrir esa demanda.

¿Existe otra solución? Las pilas de combustible de metanol son una opción muy buena.
Una comparación sencilla: supongamos que dos familias van de camping dos días y una noche y la demanda eléctrica es de 10 kWh.

No es difícil ver las ventajas de las pilas de combustible de metanol: con poco volumen y peso sustituyen a la voluminosa solución de solo baterías de litio. 10 kWh cubren solo una estancia corta de consumo medio. Si el camping se prolonga y se convierte en un viaje largo con muchos aparatos de alto consumo, las ventajas de la pila de metanol siguen creciendo, algo que la batería de litio no puede igualar.
Como la pila puede generar energía de forma continua mientras haya metanol, el tiempo de carga de las baterías de litio de alta potencia sería un inconveniente muy grande.
Puede preverse que las pilas de combustible de metanol aportarán un valor singular a la economía del camping en el futuro.